Inicio    Deducción por alquiler de vivienda

Como es sabido la deducción estatal en IRPF por alquiler de vivienda habitual ha desaparecido, no obstante se estableció un régimen transitorio en virtud del cual pueden acogerse a la deducción los contribuyentes que hayan pagado alquiler de vivienda antes de 1/1/2015 en virtud de un contrato celebrado antes de esa fecha.

Evidentemente deben reunir el resto de los requisitos exigidos.

Es bien sabido que los alquileres suscritos conforme a la Ley 29/1994, de 24 de noviembre, de Arrendamientos Urbanos, tienen una duración determinada a cuyo término deben ser renovados, es decir conforme a la normativa actual los contratos vigentes en 31/12/2014, que no hubieran sido pactados con mayor duración que la prevista en la ley, terminarán como máximo en 31/05/2021, si eran anteriores a 6/6/02013 y en 31/06/2017 si eran posteriores.

¿Que ocurre en esos casos o en cualquier otro si llegada la fecha del vencimiento, casero e inquilino deciden firmar otro contrato? ¿Puede el inquilino acogerse a la deducción por alquiler de vivienda habitual?

Parece que la respuesta sería negativa ya que el nuevo contrato tendrá fecha posterior a 1/1/2015, sin embargo Hacienda no opina así.

Se formula consulta vinculante sobre la posibilidad de continuar disfrutando la deducción el contribuyente inquilino que al agotarse la duración del contrato y sus prórrogas celebra nuevo contrato fecha 9 de septiembre de 2015, sobre la misma vivienda y con el mismo casero.

La Dirección General de Tributos en consulta vinculante V2469-16 decide sobre este particular que:

en lo que respecta a la suscripción de un nuevo contrato de arrendamiento el 9 de septiembre de 2015, debe señalarse que el nuevo contrato celebrado por la finalización del contrato inicial, se considerará, a los exclusivos efectos de la aplicación de la disposición transitoria decimoquinta de la LIRPF, como continuación del anterior, por lo que no impedirá el derecho a seguir practicando la deducción.

Cómo deben tributar caseros e inquilinosdeducciones alquiler

 

 

 
Sí conservan el derecho a deducir los arrendatarios que firmaron antes del último día de 2014, siempre y cuando se mantenga en vigor el contrato de arrendamiento y sigan cumpliendo los requisitos de rentas máximas. El inquilino puede deducirse un 10,05% de los importes pagados con un límite máximo de 9.040 euros al año para bases imponibles inferiores a 17.707,2 euros. Para rentas a partir de ese tope y hasta 24.107,20 euros anuales, la deducción va reduciéndose progresivamente hasta desaparecer cuando se alcanzan esos 24.107,20 euros.

El beneficio fiscal para los caseros, que han de tributar por los rendimientos obtenidos por el alquiler, también ha sufrido cambios. A las cantidades percibidas se les descuentan los gastos que se pueden deducir por el arrendamiento y a la cantidad resultante se le aplica una reducción. La reducción del 100% que existía para inquilinos menores de 30 años ya no es posible. Ahora, los arrendadores tan sólo podrán practicar una reducción única del 60% al rendimiento neto por el arrendamiento de vivienda, independientemente de la edad de los inquilinos.

  • Los gastos también deducen

También pueden deducirse otros gastos, siempre que se puedan justificar, tales como:

– Intereses de préstamos vinculados a la vivienda: de los capitales ajenos invertidos en la adquisición o mejora del bien, derecho o facultad de uso o disfrute

– Tributos que incidan sobre los rendimientos o sobre la vivienda: el IBI, las tasas por limpieza, recogida de basuras, alumbrado, etc., siempre que no tengan carácter sancionador.

– Gastos de formalización del arrendamiento y los de defensa de carácter jurídico.

– Gastos de conservación y reparación (que no incluyen las cantidades destinadas a la ampliación o mejora de la vivienda): Son los efectuados regularmente con la finalidad de mantener el uso normal de los bienes materiales, como el pintado, revoco o arreglo de instalaciones. También los de sustitución de elementos, como instalaciones de calefacción, ascensor, puertas de seguridad u otros.

– Los contratos de seguro (de responsabilidad civil, incendio, robo, rotura de cristales u otros de naturaleza análoga).

– Las cantidades destinadas a servicios o suministros (luz, agua, gas, teléfono).

La casilla correspondiente a la deducción por alquiler vivienda habitual es la 630 y siguientes.

Fuente: enAlquiler // cincodias // Agencia tributaria

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