Inicio    Los españoles vuelven a pensar que es mejor comprar casa que vivir de alquiler

El mercado inmobiliario está en constante movimiento. Si tras la crisis saltó por los aires el mantra de que alquilar era tirar el dinero, lo cierto es que tras al boom de precios que han experimentado los alquileres en los últimos dos años en determinados puntos de la geografía, buena parte de los españoles que está buscando casa, piensa de nuevo que, ahora mismo, vuelve a ser mejor comprar que alquilar.

Tras realizar 1.100 entrevistas, el portal inmobiliaria Casktua concluye un 37% de los encuestados tiene previsto mudarme a corto o medio plazo, un porcentaje mayor respecto al 31% de 2017. De ellos, el 24% opta por la vivienda en propiedad -siete puntos más que hace un año- y un 13% prefiere el alquiler -un punto menos respecto al porcentaje de 2017- Lo significativo es que entre quienes optan por el arrendamiento es que un 58% se decanta por esta opción movido por motivos económicos.

"España sigue siendo un país con cultura de comprar vivienda, y la actual subida de los precios en el alquiler está animando, aún más, al mercado de la propiedad. La mayoría de los que optan por el alquiler en realidad preferiría comprar, pero no lo hace porque sus circunstancias económicas no se lo permiten", señala Concha de Miguel, directora comercial de Casktua.

El 62% de los que están buscando casa, lo hacen para comprar frente al 38% que se decanta por el alquiler. Un decisión en la que también influye el hecho de que la diferencia entre la cuota hipotecaria y la renta es muy reducida. De hecho, mientras que el alquiler medio se mueve en torno a 469 euros al mes, la cuota de la hipoteca media se sitúa en 442 euros, un 6% más barata. Pero es que además, muchos inquilinos han sufrido ya en sus propias carnes una aumento de las rentas. Dos de cada diez paga ahora 50 euros más que hace unos meses, y casi el 10% afronta una renta de 100 euros adicionales..

Perfil comprador

La mayoría alquila porque no puede comprar

Los ingresos son determinantes a la hora de elegir comprar o alquilar. Precisamente, las familias con mayores ingresos netos -1.800.2.400 euros al mes- son las que suelen decantarse mayoritariamente por una vivienda en propiedad, frente a los hogares con menor poder adquisitivo -entre 1.200 y 1.800 euros-, que optan por el alquiler, lo que casaría con esa mayor propensión hacia el alquiler por motivos económicos. Es decir, no compran no porque no quieran una casa en propiedad, sino porque no pueden.

El piso es la opción más demandada entre los encuestados, mientras que ganan adeptos los apartamentos y pierden interés los chalets independientes -que deja de ser la segunda opción- y los adosados. Entre obra nueva o segunda mano, aunque a la mayoría de los encuestados les da igual una opción u otra -tanto si es para vivir en propiedad como de alquiler-, lo cierto es que quienes se decantan por la segunda opción lo hacen en la mayoría de los casos -un 70%-, por cuestiones económicas. Es decir, no pueden comprar casa de obra nueva o no pueden permitirse pagar el alquiler de una casa nueva.

La situación laboral ya no preocupa tanto

La mejora económica y del empleo, ha influido también significativamente en este cambio de mentalidad. Y es que, tal y como constatan desde Casktua, a diferencia de lo que sucedía tras el estallido de la crisis y hasta hace apenas unos años, lo que menos influye en el proceso de decisión de compra de una vivienda es la situación persona a nivel laboral o la disponibilidad de ahorros. "El precio es lo que más importa", señala Concha de de Miguel, quien destaca cómo a un 42% también le preocupa la cuota hipotecaria y a un 30% las condiciones de contratación de la misma.

Fuente: Casaktua.

No obstante, no todos consiguen hacer realidad el sueño de comprar casa ya que cuatro de cada diez de los que aseguran estar buscando casa en propiedad, no consigue encontrar nada que se adapte a lo que buscan, mientras que una cifra similar asegura que le cuesta encontrar una vivienda que pueda pagar. A un 20% le preocupa no encontrar financiación, mientras que un 12% no compra porque cree que los precios seguirán bajando y prefiere esperar.

La mejora del empleo ha permitido también que haya un mayor número de potenciales compradores, eso sí, con un poder adquisitivo menor que el que había hasta ahora, Hay que recordar que buena parte de la demanda ha sido demanda de reposición, es decir, hogares o familias con una vivienda en propiedad que deciden vender para acceder a una casa mejor. El presupuesto medio para comprar casa se sitúa en 171.815 euros, por debajo de los 185.372 euros de hace un año y contrasta significativamente con los 209.705 de 2016. Vemos además cómo el presupuesto es mayor entre la población de mayor edad, como parece lógico, debido a los bajos salarios entre la población más joven.

Para afrontar la compra, algo más de la mitad de los encuestados asegura que necesitará pedir una hipoteca, mientras que cuatro de cada diez dispone de ahorros. Un 30%, conseguirá dinero mediante la venta de una vivienda y uno de cada diez pedirá ayuda a familiares. Aunque, tal y como señala Concha, "lo habitual es recurrir a medios de pagos". Un 44% dispone de menos de 30.000 euros ahorrados, mientras que casi un 20% dispone entre 75.000 y 150.000 euros. Un 12% no tiene ningún tipo de ahorros.

Artículo Original elconfidencial.com

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